Recien llegado de Oriente Shunga, nos deleita con su fino chocolate, especialmente diseñado para que juguemos pintando corazones, poemas o lo que deseemos en el cuerpo de nuestro amado. Lo mejor... es un placer devorarlo.
Precioso envase de cristal de 100 ml., acompañado de su pincel.
Compartelo: